Y Fueron Perdices | Pepe + Raquel | Tráiler
15817
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-15817,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-16.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive

Pepe + Raquel | Tráiler

Un día de fiesta, de celebración, en el que compartir alegrías con los más especiales. Eso es la esencia de una boda. O, al menos, eso debería ser. Hay que dejar de lado los nervios, el afán de control, la perfección, porque todo esto ya ha ocurrido en esos interminables meses de preparación. Al final, lo importante es llevarte un puñado de momentos con los tuyos. ¿Qué más da que los carteles estén torcidos o que un par de flores se hayan descolocado? Vivir el momento, aunque sea imperfecto o haya cosas que no salgan como habías planeado. Estando sumergidos en la boda de Raquel y Pepe, lo vimos claro, ellos se comieron todo el plato y mojaron el pan después. Bebieron hasta la última gota de su día y luego se echaron la mejor de las siestas, de esas de las que te levantas con resaca. Seguro que esta resaca les dura muchos años.